Juan José Campanella: “Me reconforta ver reír al público”

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El director de El Secreto de sus ojos y El hijo de la novia, habló con Editorial Acción para su revista Convivimos de los premios, de su regreso al cine con Sacheri y del deseo de vivir el mayor tiempo posible. “Pienso en la pena que me causan las cosas que me voy a perder”, dice.

Es uno de los mejores observadores de la sociedad contemporánea en materia de ficciones audiovisuales, capaz de captar en lo profundo lo que John Lennon alguna vez dijo sobre la vida: “Eso que nos pasa mientras estamos haciendo otras cosas”. La oficina de El mismo amor, la misma lluvia, el restaurante de El hijo de la novia, el Palacio de Tribunales en El secreto de sus ojos, a Juan José Campanella le interesan esos lugares, las locaciones de todos los días, aquellos sitios donde podemos llorar o reír, donde trabajamos, donde nos enamoramos y donde también podemos morir un día cualquiera.

¿Qué es lo que más te gusta de hacer reír?

Desde un lado egocéntrico, tiene que ver con el disfrute que me produce estar atrás del escenario viendo reír a las personas a carcajadas a causa de eso que vos creaste durante un tiempo anterior. Me reconforta. Desde un lado filosófico, si se quiere, me gusta esta cuestión de que alguien sea feliz por un momento. Nosotros no somos todo el tiempo felices, es algo obvio.

¿Y la emoción?, ¿Podés encontrarle alguna explicación a ese camino que trazás en tu obra?

Eso sí tiene que ver con lo que yo descubrí en el cine, obviamente no es que tengo esa particularidad en la vida real. A mí me gustan mucho las historias de superación, la historia en la que el chiquito se agranda por ejemplo, son naturalmente emocionantes tanto en la vida como en la ficción. Cuando es imprevisto que el chiquito se vaya a agrandar, uno se emociona, porque todos tenemos en definitiva una sensación de justicia.

Hiciste grandes películas, como El hijo de la novia o El secreto de sus ojos, que fueron premiadas y aclamadas por la crítica. ¿Cómo te parás hoy a la distancia frente a esos éxitos?

Me enorgullecen, pero no soy nostálgico para nada. Esa es la gran ventaja del cine por sobre el teatro que sigue existiendo luego de haber terminado el trabajo artístico. No sé si podría hacer de nuevo esas películas, cada una tiene que ver con un momento, con una obsesión de ese instante de la vida.

Tx: Agustín Gallardo
Ph: Nicolás Pérez