Magui Aicega: “El deporte me enseñó valores”

16

La capitana histórica de Las Leonas sigue jugando y liderando equipos. En paralelo, crece como entrevistadora, siempre con el deporte como bandera.

“Concibo la vida como un juego en equipo”

A los diecinueve años, Magui Aicega se puso por primera vez la camiseta de la Selección Argentina de Hockey. Fue en el mundial de la categoría junior que se disputó en Barcelona, en 1993. Fue campeona. Desde entonces, y hasta su retiro del seleccionado, en 2008, el grupo que lideró como capitana jamás bajó del cuarto puesto en ninguna de las competencias que disputó (Juegos Panamericanos, Juegos Olímpicos, Mundiales y Champions Trophy). Fueron quince años al más alto nivel competitivo. En ese proceso, la selección femenina de hockey adquirió un nombre propio: Las Leonas. En los Juegos Olímpicos de Sidney, en 2000, forjaron la identidad ganadora que desde entonces acompaña a todas las que vistan esa camiseta.

Llevás más de treinta años en primera… ¿qué te impulsa a seguir jugando?
Amo jugar al hockey. Lo hago porque puedo seguir haciéndolo y porque lo disfruto. Jugué tanto que exprimí todo lo que podía, y me pasé un poco. Creo que será el último año, porque hay que decir basta en algún momento. Estoy disfrutándolo mucho, siempre me va a gustar jugar, y podría hacerlo cinco años más, pero me parece que está bueno correrse, dar un paso al costado y dejar que suban otras.

¿En cuánto cambió tu relación con el hockey en todos estos años?
Cuando era chica, mi objetivo era jugar en primera y en la selección. Todo eso lo hice, y lo hice mucho tiempo. Hoy mi objetivo principal es mi familia, y después viene el hockey. Igual, me lo tomo con tanta responsabilidad que no falto nunca, como corresponde. Si querés disfrutarlo y jugar bien, tenés que entrenar, y más cuando sos grande. Si no, después sufrís en el partido. Cambiaron los objetivos, y también la experiencia que fui ganando, pero la pasión por este deporte no cambió nunca. Es siempre la misma, por eso sigo jugando.

¿Cuál es tu rol en el ENARD?
Trato de ser la vocera de los deportistas. Traslado lo que me dicen muchos de ellos, planteo sus dudas. Yo también tengo un montón de preguntas, y las hago ahí. Esté o no de acuerdo con algunas cosas que pasan, me gusta estar adentro para ver qué cosas realmente se discuten. Si no, de afuera una opina sin saber. Ahí trato de modificar cosas desde adentro. Confío en que quienes están ahí quieren lo mejor para el deporte.

¿Qué te dio el deporte?
Me enseñó los valores que aplico a la vida. Me crie en un deporte en equipo y no concibo la vida de otra manera: mi familia es un equipo, mis amigas son un equipo, el laburo es un equipo. En la nutrición, por ejemplo, para tomar decisiones a veces necesitás que un médico te pase información del paciente. Y así con todo. Los valores que aprendí en el deporte trato de llevarlos a mi vida.

Dijiste que es tu último año como jugadora, ¿te imaginás de verdad sin jugar? ¿O te cuesta?
Si no juego es porque decido no hacerlo. No sufriría dejarlo. Tengo otras cosas para hacer, y me gustaría. Me encanta esquiar, por ejemplo, y hace unos años que me encantó comenzar a surfear. Con mi marido nos fuimos a Perú a surfear. Hay otras cosas que me gustan y que, cuando juego, no puedo hacer porque paso mucho tiempo en mi deporte. El día que no juegue, me dedicaré más a otras cosas. Igual, no me voy a alejar del hockey, porque ahí van a estar mis amigas siempre. Voy a colaborar desde el lugar que mi club necesite.

¿En qué sos experta?
En el orden de mi casa y en despertar a los chicos a la mañana… Soy experta también en pasar a la acción: cuando me propongo algo, trato de alcanzar ese objetivo. Lo alcance o no, siempre dejo todo y le doy para adelante. No me guardo nada.