Vanina Correa: “Quiero seguir dentro del fútbol”

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La experimentada arquera de la selección argentina lleva toda una vida en este deporte. Luego de una larga lucha, disfrutó del mundial femenino más visto de la historia.

«No tengo ningún sueño pendiente»

Nació en Villa Gobernador Gálvez, a diez kilómetros de Rosario, hace 36 años. Desde chica juega al fútbol, a pesar de los obstáculos. Múltiple campeona con Boca y actual integrante del plantel de Rosario Central, este año jugó su tercer mundial con la camiseta argentina. La FIFA la eligió como la mejor de la cancha en el partido contra Inglaterra, en el que atajó un penal. Todos los días trabaja en triple turno: en la municipalidad de Gálvez, en su casa y en la cancha. Es madre de los mellizos Luna y Romeo.

¿En qué te considerás experta?
Pescando. Desde chica me gusta ir a pescar al río Paraná. Voy con mi familia cuando tengo tiempo: con mis hijos llevamos el silloncito y nos quedamos ahí.

¿Cómo te imaginás dentro de veinte años?
Siendo profe, de arqueras o de jugadoras de campo. Es una meta a cumplir; seguramente haga un curso dentro de poco. Quiero seguir trabajando dentro del fútbol.

Si no te hubieras dedicado al fútbol, ¿qué te habría gustado ser?
No se me ocurre otra cosa, pero jugué al básquet y al handball, y me gustaban mucho. Quizás hubiese seguido con algo de eso. Siempre en el deporte.

¿Sos de usar redes sociales?
Tengo Instagram y Facebook, pero soy un desastre. Mis compañeras las manejan mejor. A mí no me cuesta mucho desconectarme del celular.

¿Cuál es el mejor regalo que recibiste en tu vida?
Un perfume que no conocía y me encantó, así que desde hace años uso el mismo.

¿Tu jugadora favorita?
Hope Solo, exarquera de Estados Unidos. En el mundial, mis compañeras me mostraron que habló bien de mí en Twitter, después del partido contra Inglaterra. Fue un gesto lindo, no me lo esperaba y me dejó una sensación hermosa.

¿Un sueño pendiente?
Ninguno. Ya lo cumplí ahora en el mundial.

¿Tu recuerdo más viejo?
Jugando a la pelota entre todos los varones en el club Villa Diego Oeste. Tenía cinco, seis años, y era defensora. Ya me habían fichado y llegamos a una final en la liga.

¿Tus tres objetos favoritos?
No soy de aferrarme tanto a lo material, así que algo reciente: mis botines del mundial, los guantes con los que atajé el penal y la camiseta del partido contra Inglaterra.

¿Y el trofeo de mejor jugadora del partido, que ganaste en el mundial?
Recién lo pude disfrutar ahora, porque ese día perdimos y no le di importancia. Ahora lo tengo en mi pieza y lo cuida mi hijo, que no deja que lo toque nadie.