Juan Mercier: “En el ascenso aprendí lo que es tener y no tener”

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Juan Ignacio “Pichi” Mercier es uno de los jugadores con mayor experiencia del fútbol argentino. Un luchador que se ganó el respeto de todos los hinchas.

San Lorenzo termina el entrenamiento matutino en la cancha auxiliar y los jugadores emprenden el camino que los lleva hacia los vestuarios. La marcha se detiene por los saludos a fanáticos, firmas de remeras y fotos.
Uno de los más requeridos es Juan Ignacio Mercier, que luego se separa de sus compañeros y viene directo al campo de juego del estadio para la nota con Editorial Acción, para la edición nº 39 de Ahora Más.

«Uno siempre se gana todo con el trabajo y la humildad, y ese es el camino en el que tenés que seguir confiando»

¿Jugar en el ascenso te forjó el carácter o te preparó para los nuevos desafíos?

Se fueron presentando las cosas, de menor a mayor. El ascenso te pule, te enseña, ahí te das cuenta lo que es tener y no tener. Por eso es un lugar donde uno se fortalece y sabe que el sacrificio está por arriba de todo.

Te costó ganarte un lugar y, como se dice en el fútbol, ¨nunca te regalaron nada¨.

Uno siempre se gana todo con el trabajo y la humildad, y ese es el camino en el que tenés que seguir confiando. Si vos mostrás eso en el campo de juego, debés estar tranquilo que las cosas van a salir bien.

¿Qué te dio San Lorenzo?

Muchas cosas. Ganarme el afecto de su gente fue hermoso. Yo trato de devolver eso que me dan en cada partido y, principalmente, trabajando con responsabilidad.

¿Qué aprendiste de los técnicos que te dirigieron?

Nunca dejé de lado ninguna enseñanza. He tenido técnicos muy diferentes y podés aprender muchas cosas. Yo tomé lo mejor que me enseñó cada uno.

¿Al ser referente, te sentís obligado a dejarle una enseñanza a los más chicos del grupo?

Hoy los chicos vienen con otros conocimientos. Yo soy de una generación que nació sin redes sociales y ahora ya las uso. Uno trata de aconsejarlos, pero son los chicos los que te pueden dar muchos consejos. Hay que escucharlos.

¿Ustedes son la última generación de jugadores ¨analógicos¨?

(Risas) Seguro. Hoy todos son millennials. Pero lo importante es que podemos aprender de ellos. Yo creo mucho en escucharlos. No solo en darles un consejo. Saber qué quieren, qué les pasa. Eso es clave en la relación entre nosotros. Te enseñan más de lo que muchos creen.

¿Qué consejo tenés para los chicos que están en inferiores y sueñan con un lugar?

Que escuchen. Yo he visto muchos jugadores con extraordinarias condiciones, pero si no escuchás, es difícil llegar. Yo escuché y sigo escuchando para seguir en carrera. Es fundamental. Prestar atención, concentrarse en el día a día.